jueves, 12 de noviembre de 2009

El conflicto de clases mundial

VICENÇ NAVARRO

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Uno de los argumentos más utilizados en círculos progresistas para explicar la pobreza en el mundo ha sido el que presenta la pobreza de los países mal llamados pobres como resultado de la explotación que sufren por parte de los países ricos. Las poblaciones de los primeros están siendo explotadas por las poblaciones de los segundos. En tal argumento, se considera que el mayor conflicto en el mundo es el existente hoy entre los países del Norte (ricos) y los del Sur (pobres).

Tal postura olvida, sin embargo, que tanto en los países del Norte como en los del Sur hay clases sociales que tienen intereses distintos e incluso contrapuestos. Ignorar esta realidad conduce a una interpretación errónea de la situación en el mundo. Por ejemplo, el golpe militar del general Pinochet en Chile se interpretó, en amplios sectores de la comunidad progresista internacional, como la imposición de una dictadura militar a Chile por parte de EEUU con el fin de evitar la existencia de un Gobierno de izquierdas (que incluía al Partido Comunista) que podía caer en la órbita de la Unión Soviética, adversaria de EEUU.

El problema con esta explicación es que no se corresponde con lo que en realidad ocurrió en aquel país. Yo estaba en Chile durante aquella época. Tuve el enorme privilegio de asesorar al Gobierno de la Unidad Popular, presidido por Salvador Allende, y pude ver de primera mano lo que estaba pasando en aquel país. Los que realizaron y apoyaron el golpe militar fueron, todos ellos, chilenos. La burguesía chilena, la banca chilena, los terratenientes chilenos, la patronal chilena, la Iglesia chilena, los colegios profesionales chilenos y el Ejército chileno, todos ellos componentes de la clase dominante chilena. Se opusieron al Gobierno de Allende porque sus reformas estaban afectando a sus intereses y privilegios.

Por otra parte, quien apoyó el golpe militar no fue Estados Unidos. Muchos pensadores progresistas olvidan con excesiva frecuencia que EEUU no es un país de 302 millones de “imperialistas”. Conozco bien EEUU (donde he vivido más de 40 años) y hay que ser conscientes de que en aquel país hay clases sociales que están en conflicto. Hay una lucha de clases (además de razas) de enorme intensidad y crueldad (la esperanza de vida de un trabajador no cualificado es menor que la de una persona de la clase media alta en Bangladesh, uno de los países más pobres del mundo). No fue EEUU, sino el Gobierno de Richard Nixon, quien apoyó activamente el golpe militar, en un momento, por cierto, en el que el presidente Nixon no podía visitar barrios obreros por su enorme impopularidad (acababa de enviar el Ejército a Appalachia, la cuenca minera de EEUU, paralizada por una huelga que había afectado la distribución de la energía en todo el este del país).

Tiene que entenderse, pues, que una cosa es el Gobierno de un país, y otra cosa es la población que vive en él. No puede asumirse automáticamente que el Gobierno representa los intereses o los deseos de la mayoría de la población. En EEUU, el 68% de la población no cree, por ejemplo, que el Congreso de EEUU o el Gobierno federal de EEUU represente sus intereses. Cree que representa los intereses del mundo empresarial –llamado Corporate Class (CBS, 05-06-08)–.

Cuando la Administración Nixon apoyó el golpe militar en Chile, la mayoría de la ciudadanía no creyó que Nixon representara sus intereses. Esta distinción entre Gobierno y población, sin embargo, raramente se hace en los medios. Así, en otro momento histórico, los medios internacionales hablaron de que “España apoyaba a EEUU en su invasión a Irak”. Esto se escribía en el mismo momento en que millones de españoles estaban en la calle manifestándose en contra de la decisión del Gobierno de José María Aznar de apoyar la invasión en aquel país por parte del ejército estadounidense y a la vez que las encuestas señalaban que la mayoría de la población española se oponía a tal invasión.

Esta falta de distinción entre Gobierno y deseo popular no ocurre al azar. Es parte de un proyecto de intentar legitimar los sistemas llamados democráticos, presentándolos como portavoces del sentir popular, aún cuando, en gran número de sistemas democráticos, el porcentaje de la población que ha votado al partido gobernante no es la mayoría de la población. Este es el caso de EEUU. No puede asumirse, por lo tanto, que lo que hace y decide el Gobierno federal es lo que la mayoría de la ciudadanía estadounidense desea.

Ahora bien, soy consciente del argumento de que la clase trabajadora de los países ricos se beneficia de las políticas exteriores de sus gobiernos. En EEUU, por ejemplo, la gasolina es relativamente barata, y ello parecería dar la razón a aquellas voces que hablan de la complicidad de las clases populares en aquella política exterior basada en la explotación de los recursos –como el petróleo– adquiridos por medios violentos y no democráticos en otros países. Pero tal argumento también ignora varios hechos importantes. Uno de ellos es que si a las clases populares de EEUU se les pregunta (como se ha hecho en encuestas) si preferirían desplazarse al trabajo utilizando transporte público o utilizando su propio coche, la gran mayoría prefiere lo primero sobre lo segundo. Pero el hecho de que no pueda utilizarlo es consecuencia de que la industria del automóvil, en alianza con la industria del petróleo, han destruido el transporte público, realidad claramente documentada (ver Howard Zinn, People’s History of the US). De ahí que el dominio de tales intereses económicos en el diseño de la política exterior e interior ha dañado enormemente los intereses de las clases populares, no sólo en los países del Sur, sino también en el Norte.

Lo que hemos estado viendo en los últimos 40 años es la alianza de las clases dominantes del Norte y del Sur en contra de los intereses de las clases populares del Sur y del Norte.

Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University

Ilustración de Mikel Casal

sábado, 7 de noviembre de 2009

Alternativas al capitalismo

JOSÉ LUIS CENTELLA

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La tozudez y contundencia de los datos demuestran la cruda realidad que sufre la mayoría de la población como consecuencia de la peor crisis del capitalismo en muchos años. En España, este otoño nos deja más de cuatro millones de parados, de los que 1,2 millones son de larga duración y con más de un millón de hogares en los que no entra ningún tipo de ingreso. Estas cifras contrastan con los cientos de millones de euros que el Gobierno del PSOE ha regalado, para tapar sus “agujeros”, a una banca que en plena crisis ha ganado más de 6.000 millones de euros mientras sigue negando prestamos a las familias y a las pymes.

En esta situación, nos encontramos con un Gobierno que presenta unos Presupuestos que no sólo no cambian el modelo de desarrollo que nos ha llevado al desastre, sino que son pactados con la derecha nacionalista renunciando a una salida de izquierdas a la crisis, porque el PSOE se niega a plantear medidas realmente progresistas en el terreno fiscal o aumentar significativamente las inversiones públicas.
Desde el Partido Comunista tenemos claro que quienes nos han llevado a esta situación de crisis –de forma muy especial el Partido Popular y sus políticas liberalizadoras, un modelo de desarrollo basado en el pelotazo urbanístico, la especulación financiera–, quienes se hacen valedores del sistema capitalista, no pueden sacarnos de una situación que ha provocado precisamente este sistema.

El neoliberalismo globalizado no tiene la voluntad de satisfacer las necesidades básicas de millones de seres humanos; el sistema capitalista no ha sabido o, mejor dicho, no ha querido resolver los problemas de la humanidad.
Por ello es necesario un cambio de modelo de desarrollo, un cambio de valores; en definitiva hace falta un cambio de sociedad. Por ello, desde el PCE, frente a la crisis del capitalismo planteamos propuestas que avancen hacia una sociedad socialista.
Hablar de construcción del socialismo en Europa en el año 2009 puede hoy parecer irreal, ilusorio, pero si pensamos lo que nos habría sucedido hace pocos años si planteamos la posibilidad de que un líder indígena gobernara Bolivia o que en la Latinoamérica llena de dictaduras militares y en pleno liberalismo salvaje se llevaran a cabo procesos claramente de anticapitalistas de poder popular, seguro que nos habrían tomado por locos.

La realidad es que hablar hoy de Socialismo, con mayúsculas y sin complejos, no sólo es posible, sino, sobre todo, empieza a ser creíble. Hablar hoy de una banca pública que ponga sus recursos al servicio de la comunidad, o plantear una planificación de la economía para evitar la rapiña que hemos sufrido en los últimos 15 años, hablar de recuperar un sector público potente que genere empleo sin buscar el pelotazo y que mejore y amplíe los servicios públicos, es simplemente plantear una salida a la crisis diferente a la que se plantea desde el PSOE, y radicalmente enfrentada con la que propone el PP, que es plantear directamente una salida de la crisis en la que los más débiles sean los beneficiados.

Una salida donde la palabra solidaridad cobre su verdadera dimensión, porque se basa en una justa distribución de la riqueza y plantea un modelo de sociedad en la que la justicia social sea el objetivo fundamental de la economía. Una salida que rechace un orden internacional basado en la sumisión de la mayoría de la población mundial a los intereses de unas multinacionales que provocan guerras para apropiarse del control de la energía o mantienen al continente africano sumido en guerras fratricidas, hambre y miseria para poder rapiñar sus materias primas.

Denunciamos la vergüenza que supone ver cómo resoluciones de las Naciones Unidas contra el bloqueo de Cuba por EEUU aprobadas por más del 90% de los países miembros son despreciadas. Que contemplan impasibles las agresiones de Israel contra el pueblo palestino, sometido durante décadas a una lenta limpieza étnica, o no obligan de una forma efectiva al Estado marroquí a cumplir la legalidad internacional y convocar el referéndum de autodeterminación para el Sahara Occidental.

Por eso los comunistas afrontamos este XVIII Congreso mirando hacia el futuro, implicándonos al máximo en la refundación de Izquierda Unida como referente de la izquierda anticapitalista y republicana. Pero, sobre todo, lo afrontamos con el objetivo de fortalecer una propuesta socialista para la España de inicios del siglo XXI. Lo hacemos en primer lugar situándonos en condiciones de dar a la lucha contra la crisis una dimensión transformadora y, en segundo lugar, dando la batalla ideológica frente al predominio de los valores del sistema capitalista. Ya que la primera derrota de la izquierda no ha sido la electoral, sino la que se desprende de la sustitución entre los trabajadores y trabajadoras de los valores de la solidaridad y lo colectivo por los del individualismo insolidario, haciendo del ser humano un consumidor en todos los ámbitos de la vida; el capitalismo más salvaje ha ganado una batalla.

Desde una cierta perspectiva histórica, la recuperación del PCE es una esperanza para quienes confían en que la recuperación de la izquierda en España es la única manera de evitar que la actual situación de crisis económica sea una excusa para dar una nueva vuelta de tuerca en la explotación de los más débiles, para eliminar derechos sociales y para aumentar los beneficios de unos pocos. Por eso, de este XVIII Congreso que celebramos, saldrá un PCE activo, visible con clara vocación de avanzar hacia el Socialismo y comprometidos con lo mejor de la tradición de unidad que nos enseñaron Pepe Díaz y Pasionaria.

José Luis Centella es secretario de Política Autonómica de IU y candidato a la Secretaría General del PCE.

Ilustración de Mikel Casal

lunes, 12 de octubre de 2009

Fases ecológicas

Este vídeo refleja de manera resumida las fases ecológicas del hombre e introduce nuestro destino si seguimos al ritmo actual de sobreexplotación de los recursos naturales y si seguimos emitiendo tanto CO2 a la atmósfera.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Entrevista a Julio Amguita

Ahora os dejo una entrevista al ex-coordinador de IU Julio Anguita,tengo que matizar que esta entrevista es una respueta a los medios de comunicación que manipularon como vuitres hambrientos una frase de Anguita que en los titulares sale reflejada así:

["Hace tiempo que renuncié a plantear el comunismo como alternativa"]


Anguita ha quierido contestar a esto.
Simplemente digo que este hombre si que dice verdades como puños:


Julio Anguita está enfadado. Al coordinador general de IU entre 1989 y 1999 le ha irritado leer en los medios su supuesta renuncia al "comunismo como alternativa".

"Yo no dije eso", afirma este "jubilado" de la política, quien insiste en que la frase "renuncié a plantear el comunismo como alternativa porque eso no llega a la gente", pronunciada el pasado jueves en una conferencia, está sacada de contexto.

Lo cierto es que Anguita no pierde ocasión para plantear la Revolución en unos tiempos en los que los poderosos ven la lucha obrera como una amenaza extraterrestre y, a Lenin, como a un marciano.

¿Entonces el comunismo sigue siendo una alternativa?

Por supuesto, yo jamás he renunciado al comunismo o al socialismo. Lo que pasa es que hace tiempo que renuncié a plantearlo a través de la simbología, porque es evidente que ya no gozan del prestigio de otros tiempos. Por eso, creo que la mejor forma de hacer llegar el comunismo en la actualidad es a través de los derechos humanos, que nos deben llevar a la Revolución.

Estos derechos humanos son los que deben sacar al mundo de la crisis...

La consecución de los derechos humanos que recoge la Declaración Universal debe ser el objetivo de primera magnitud a nivel planetario. En su artículo 22, la Carta recoge que "toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad". ¿Qué gran contradicción se plantea aquí? Pues que el capitalismo dice reconocer una serie de derechos que no puede llevar a cabo por su propia naturaleza. Algunos justifican esto llamando libertades burguesas a los derechos humanos. Estos directamente son tontos.

¿Y por dónde empezamos?

Muy sencillo. Las nuevas plataformas que vayan surgiendo deben dar prioridad a estos derechos, fundamentalmente al trabajo y a la igualdad entre los hombres y las mujeres. De este modo cortamos de raíz problemas como los trabajos basura.

Usted siempre dice que un político de izquierdas debe dar ejemplo, y que "un señor que levanta el puño y tiene tres Cadillac es un farsante, pero que aún así la gente lo vota". ¿Acaso se han convertido los ciudadanos en unos conformistas?

Los ciudadanos votan a ladrones y son plenamente conscientes. Pero se produce una complicidad tácita. Los ciudadanos se conforman con las migajas y aceptan la corrupción, que no es necesariamente robar. La corrupción también es, por ejemplo, incumplir responsabilidades.

A lo peor es que a los ciudadanos les cuesta cada vez más diferenciar entre la izquierda y la derecha.

La gente ama la simplicidad, y los políticos se limitan a facilitársela. Hacen representaciones para perros mentales, para vagos. Pero cuidado, la pereza de las mentes es la antesala del fascismo. De ahí a levantar el brazo no hay nada.

Pero da la sensación de que el mundo se dirige a lo mismo que le ha llevado a esta crisis.

Ya, pero.... ¿y qué hacemos? Pues jorobarnos. Pero yo no me resigno. ¿Y sabe por qué? Porque no me da la gana. El futuro será de quien vaya contracorriente.

¿Ve tan débil a Zapatero como dice la derecha?

En absoluto. Zapatero se limita a hacer todo lo que le dicen sus asesores de imagen. Gobierna permanentemente pensando en los votos. Y lo peor de todo es que la gente va a volver a votar al PP, porque tienen muy poca memoria.

¿Cuándo va a volver a ser IU una alternativa?

Cuando se aplique de manera coordinada y coherente. Pero una cosa le voy a decir: para IU lo más importante siempre han sido y serán sus votantes y militantes.


lunes, 21 de septiembre de 2009

Los baleares contaminan el doble que la media anual

Cada uno de los habitantes de Baleares, que suman ya algo más de un millón de personas, emite casi 11 toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año, lo que supone prácticamente el doble que la media mundial, situada en 5,6 toneladas anuales, y un valor aún superior a la media española, de 10 toneladas por sujeto cada doce meses.

De esa cantidad, el 34 por ciento de las emisiones corresponden al transporte, una proporción que la asociación ecologista Amics de la Terra considera "elevada" en comparación con otras Comunidades autónomas y otros países del mundo, según expuso en un comunicado difundido con motivo de la celebración del 'Día Internacional de Acción por el Clima'.

Esta entidad conmemorará la efeméride con la acción '¿Quién cambia el clima?', que llevarán a cabo esta mañana(21 de septiembre) sus miembros en la Plaza España de Palma de Mallorca, y que consiste en portar decenas de globos negros, que representan las toneladas de CO2 producidas por persona cada año en diferentes países, incluyendo las que se registran en Baleares.

Finalmente, este acto, con el que se prevé exigir un compromiso político para reducir las emisiones de CO2 y el resto de gases de efecto invernadero en un 40% para el año 2020, concluirá con un paseo en bicicleta por el nuevo carril bici de las Avenidas de la capital balear.

Fuente:EUROPA PRESS. PALMA

miércoles, 16 de septiembre de 2009

El cambio climático amenaza la vida de cuatro millones de niños

La vida de cuatro millones de niños en todo el mundo está amenazada. La organización Intermón Oxfam ha advertido de que podrían morir si los países ricos no destinan fondos adicionales para que los países pobres luchen contra el cambio climático y desvían a este fin las ayudas al desarrollo ya comprometidas.

Esta es una de las conclusiones del informe "Más allá de la ayuda", que Oxfam Internacional ha hecho público hoy, días antes de la Cumbre sobre el Cambio Climático, que se celebrará el 22 de septiembre en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, en la que se debatirá la financiación para hacer frente a este fenómeno global.

El cambio climático es una grave amenaza para los habitantes de los países pobres, que sin un apoyo adecuado para adaptarse a él, "su efecto es una espiral en descenso hacia mayor pobreza y vulnerabilidad".

El informe alerta de que si los países ricos no comprometen nuevos fondos para la adaptación al cambio climático de los más pobres y reducen la ayuda al desarrollo para hacer frente a su responsabilidad ante el calentamiento global, lo pagarán la salud y la educación de los más pobres.

La cifra de niños que no podrán asistir a la escuela se incrementará en 75 millones y la de personas que no podrán acceder al tratamiento contra el SIDA, en 8.600.000, según Intermón.

"Deben aumentarse los fondos"

Si no se suman 50.000 millones de dólares más al año al 0,7% de la Ayuda al Desarrollo que los países ricos ya han prometido, el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio podría estancarse e incluso retroceder a pesar de los "grandes avances" logrados desde su establecimiento en el año 2000.

Desviar dinero de la Ayuda al Desarrollo para la adaptación al cambio climático pondría presión sobre un sistema que ya ha sido demasiado forzado", advierte el informe.

"Deben aumentarse los fondos -no desviarse- para ayudar a los países pobres a adaptarse al cambio climático y esto los políticos no pueden verlo como un acuerdo de dos por uno. Los países ricos no deben robar dinero a los hospitales y las escuelas de los pobres para financiar su deuda climática con el mundo en desarrollo", según Ariane Arpa, directora general de Intermón Oxfam.

"Los líderes mundiales deben mostrar que no están satisfechos con mantenerse al margen y observar cómo se pierden los éxitos recientes en la lucha contra la pobreza, como por ejemplo el número de niños que asisten a la escuela, las madres que sobreviven al parto y los enfermos que reciben medicamentos que les salvan la vida", ha añadido.

Menos de la mitad del dinero entregado

Intermón pide que el fondo para la adaptación al cambio climático sea accesible de manera rápida, que esté gobernado de manera equitativa, gestionado según acuerdos simplificados y que sea transparente.

En la actualidad no hay una única ruta para destinar el dinero para la adaptación y hasta la fecha se ha entregado menos de la mitad del dinero que se ha prometido para este fin.

"Con veinte millones de personas bajo la amenaza de la subida del nivel del mar, 26 millones desplazadas como resultado directo del cambio climático y muchas que pueden pasar hambre o morir por culpa de las crisis climáticas, nunca ha sido más urgente el doble reto de combatir la pobreza y paliar el cambio climático", señala el informe.

martes, 2 de junio de 2009

La hambruna azota en el sur de Asia a 100 millones de personas más en los últimos dos años

La crisis financiera mundial y la subida de los precios del petróleo y los alimentos han hecho crecer en los últimos dos años de 300 a 400 millones el número de personas que sufren "hambre crónica" en el sur de Asia, según denunció hoy Unicef.

El director regional de Unicef en el sur de Asia, Daniel Toole, en una rueda de prensa en Nueva Delhi para presentar un informe de su organismo sobre el impacto de la crisis económica en la infancia y las mujeres, tachó de "escandalosa" la situación.

Entre 2006 y 2008, más de 100 millones de surasiáticos se han sumado a un grupo social que no consume el mínimo de calorías diarias recomendadas, tal y como el organismo define el "hambre crónica".

Toole recordó que el Banco Mundial ha fijado en 600 millones, una cifra aún mayor, los surasiáticos que viven bajo el umbral de la pobreza (1,25 dólares diarios) y añadió que más de 1.000 millones de personas sobreviven con menos de dos dólares al día en la región.

En su estudio, Unicef calculó en 230 millones de indios, 84 millones de paquistaníes, 65,3 millones de bangladeshíes, 10 millones de ceilaneses, 8,5 millones de nepalíes y 7,8 millones de afganos la población azotada por la hambruna en el sur de Asia.

Los datos "más preocupantes", según Toole, corresponden a Nepal, Pakistán y Bangladesh, ya que son los que han visto crecer con mayor rapidez a este castigado sector de la población en los últimos dos años.

La infancia se lleva la peor parte, ya que, según el informe, el 54 por ciento de los 615 millones de niños del sur de Asia son pobres, y entre los 175 millones de niños menores de cinco años, un 45 por ciento presenta problemas de malnutrición, el índice más alto del mundo, por encima incluso del África Subsahariana.

"Las familias pobres se enfrentan a elecciones que no son elecciones: poner a trabajar a sus hijos para tener comida o enviarlos al colegio", lamentó el director regional de Unicef.

De acuerdo con el estudio, las familias azotadas por la hambruna dedican entre un 60 y un 70 por ciento de sus ingresos a la alimentación, por lo que son especialmente vulnerables cuando aumentan los precios de los víveres.

Aniruddha Bonnerjee, analista económico que ha participado en el estudio, explicó en la rueda de prensa que la "especulación" es uno de los "grandes factores" que contribuye al incremento de los precios y aseguró que "los pobres son los más afectados por la inflación".

"La India acumula actualmente 40 millones de toneladas de alimentos, la mayor reserva en mucho tiempo", detalló el analista.

"Estos procesos son cíclicos. Cuando peor está la cosa es cuando más hay que invertir" para lograr efectos positivos, razonó Bonnerjee.

Como receta para dar la vuelta a la situación, Unicef hizo un llamamiento a los Gobiernos de la zona para que inviertan en mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos y centrar su esfuerzo en los jóvenes a pesar de la crisis financiera.

Toole aseguró que las autoridades tienen "dinero suficiente" para ello y reclamó más inversiones en educación y sanidad y un presupuesto militar menor.

El director regional de Unicef destaco que, entre 1970 y 1990, China y la India dedicaron un 10 por ciento de sus presupuestos a defensa, pero Pekín destinó también un 10 por ciento a sanidad y educación y Nueva Delhi, tan sólo un 2 por ciento.

Citó como ejemplo los "éxitos" de otros países como Malasia o Singapur, con políticas económicas diferentes a las que han aplicado las naciones del sur de Asia.

"La India sigue creciendo, pero menos, lo cual le impedirá crear empleos y llevará a mayores problemas de malnutrición", analizó Toole en alusión al país más poblado de la región.

Además de priorizar la atención a los niños menores de dos años y a las mujeres, los responsables del estudio aconsejaron a las autoridades construir más infraestructuras y proteger a la población más pobre con seguros y pensiones.

La economía india creció en el recién cerrado año fiscal un 6,7 por ciento, frente al 9 por ciento del año anterior, golpeada por la crisis internacional, la bajada de las exportaciones y el débil repunte de su producción industrial.

Los países de su alrededor han sufrido además crisis humanitarias como el desplazamiento de 2,4 millones de personas en Pakistán a causa de la operación militar contra los talibanes o los cientos de miles de civiles que han abandonado sus hogares en el norte de Sri Lanka huyendo de la guerra.

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